24 junio 2006

Teoría

Estos días andan los chavales de exámenes y yo sigo sin aclararme con los nuevos planes de enseñanza musical, la verdad. Ahora te matriculas en la asignatura de Armonía, la de toda la vida, ("así me lo aprendí yo") y te pasas un año, como corresponde, aprendiendo a enlazar acordes sin quintas ni octavas paralelas, directas y ocultas (que equivalen a las faltas de ortografía en un texto escrito), a resolver el acorde de séptima de dominante sobre la tónica, a aprender a formar los acordes alterados de subdominante: la sexta napolitana, la sexta alemana, y demás nacionalidades y cuando llega el examen final de Junio resulta que consiste en escribir una biografía de medio folio de Berlioz, por ejemplo, que, digo yo, debería ser cosa de la asignatura de Historia de la Música. Me pregunto si ésto será un guiño práctico sobre la fusión de las artes.

Es tal el barullo organizado que, si te dedicas a dar una clase particular de armonía, tienes que estar preparado para hablar de las novias que pudo haber tenido Haydn, no vaya a ser que suspendan a los chavales por no saber tan trascendente dato. No es broma. Por ese motivo, y una vez terminado el temario del curso oficial de Armonía, los últimos días me he dedicado a revisar a fondo cuadernos para tomar el pulso a lo que los chavales hacen en la clase oficial (visto que en Armonía importa cualquier cosa menos la Armonía), y de esta manera saber por dónde pueden ir los tiros. Y me he encontrado con una sarta de disparates realmente alarmantes.

Leo en unos apuntes distribuídos en clase sobre Brahms: "En 1840 se creía en los sentimientos". Interesante observación. Al parecer no se creía en ellos en 1839. Me pregunto si ahora habremos recuperado la fe en ellos y, ya puestos, me pregunto también qué coño, con perdón, tiene que ver eso con Brahms. ¿Qué aporta? No menos interesante es el apartado dedicado a explicar las características de su estilo. Pone: "Abusa bastante de las sextas" y luego añade sagazmente: "(casi demasiado)". Y se te pone cara de bobo. Uno se sitúa ante el universo sonoro de una obra de Brahms y yo creo que en lo último que repara es si abusa o no de sextas, si hay segundas, cuartas, o medias. ¿Qué más da? Pero el caso es que la observación en sí es tan ridícula como si en literatura nos dijeran que Borges abusa bastante de la letra "h", y nos advirtieran: "(casi demasiado)". Cuidado.

Pero el colmo viene cuando te encuentras con un ejercicio de análisis. En una hoja tamaño A4 aparece una miniatura pianística. La generosa mano del profesor aporta una pista al alumno al deslizar el nombre "Mendelssohn" debajo de un título indescifrablemente alemán. El enunciado del ejercicio propone buscar en la obra las principales características del estilo de Mendelssohn, cosa que podría hacerse si no fuera por la pequeña salvedad de que la partitura en cuestión es de Schumann (!), y para más sonrojo una de las melodías más divulgadas y archiconocidas a nivel popular de sus "Escenas de Niños", Op. 15. Ver para creer. Pero el lunes, a las 11:30, examen.


5 Comments:

Anonymous Ferre said...

Deja de quejarte y danos ya mismo el dato trascendental: ¿cuántas novias tuvo Haydn? Vamos, suéltalo: nombres, fechas de inicio de noviazgo y de ruptura, lugares, familiares, regalos de aniversario, etc.

Saludos (con flash y micrófono),

Ferrw (nuevo colaborador de "Salsa Rosa")

PD1: Espero que el caso que explicas sea aislado y se deba a un profesor ciertamente negado para su profesión y no sea el caso general. Porque si lo es, estamos aviados.

PD2: Suerte a tus alumnos el lunes a las 11:30.

10:24 a. m.  
Anonymous David said...

Pero pobre profesor! Que un fallo lo tiene cualquiera, aunque es cierto que eso fue un poco cagada y que ese análisis tan detallístico respecto a la sarta de estupideces que algunos críticos "entendidos" se dedican a hacer para ensalzar su propio conocimiento musical muchas veces sobra.
Lo cierto es que sería un poco injusto culpar al profesor cuando el, que seguramente no haya sido el autor de los apuntes sino un mero recopilador, lo ha hecho con toda la buena intención del mundo ya que recordemos: el profesor de armonía se dedica a dar clases de armonía; el historia de la música a dar clases de historia de la música, y los alumnos a atender un poquito en clase. ¿Pero que pasa cuando uno de ellos, el de historia por ejemplo, no da los apuntes porque segun él lleva toda la vida trabajando como un "negro", perdonen la expresion, (cosa que dudo) y manda a los propios alumnos a elaborarse sus propios apuntes? Pues que los alumnos (algunos) como buenos chicos se ponen manos a la obra y sacan tiempo de donde pueden para investigar en internet enciclopedias musicales... El dilema se nos plantea es el siguiente y seamos claros: si el profesor de armonía se compromete a dar los apuntes que el profesor de historia niega a impartir en su aula ¿Es justo juzgar de esta manera a una persona que con toda su buena intención a querido ayudar a sus alumnos? Vale, es cierto que los apuntes no son perfectos pero es que nada lo es por que todo es muy subjetivo, me intentaré explicar mejor, que esas anotaciones que a mi parecer tambien pueden resultar algo estúpidas (lo de las sextas y tal) pueden resultar hasta ineresantes a los profesores de Pamplona o/y viceversa, que unos apuntes sobre la 4ª Sinfonía de Johannes Brahms resaltando su carácter otoñal o su influencia paisajística, en algunos fragmentos, dada por los remotos lugares que visitaba en busca de inspiración pueda resultar una chorrada (para mi no lo és ni mucho menos). Dejo la pregunta en el aire y respondan ustedes.

7:25 p. m.  
Blogger emejota said...

Ferre: no hablaré sin un sustanciooso contrato sobre la mesa, aunque te aviso que ya me han tentado del "Hola", digo, del "Coda" para largar largo y tendido...

PD1: yo antes pensaba en términos de "casos aislados"; ahora soy bastante escéptico, por desgracia.

PD2: la necesitan, Ferre, de verdad. Gracias.

8:58 p. m.  
Blogger emejota said...

¡Dios Santo! Ha llegado el día! Un alumno ha descubierto el blog!!

No juzgamos aquí la buena voluntad de un profesor queriendo ayudar a sus alumnos aportando lo que otro debería haber hecho, David. De todas formas, habría que plantearse dónde reside la ayuda verdadera, en aportar apuntes erróneos (que no subjetivos) o en aclarar conceptos y no agrandar más el caos imperante. En realidad conozco tu respuesta, lo que pasa que te gusta ser un poco puñetero ;)

Lo de los lugares de inspiración no es, en mi opinión, ninguna chorrada, David, a los recientes posts sobre Brahms me refiero. No es chorrada todo aquéllo que aporte algo a la comprensión, y el presunto abuso de sextas no aporta nada. Particularmente, y entrando en subjetivismos, yo entiendo gran parte de la música de Debussy en términos de azul, y a veces existen obras que las puedes diseccionar y sin embargo comprendes que no alcanzas siquieras a rozarlas ("...música tuya adentro sigo y sigo y no sé si mis dedos, ay, la rozan"). Y en ese misterio está su grandeza.

Chorrada es establer las diferencias entre Bach y Haendel diciendo que uno tuvo más de 20 hijos y el otro no, por ejemplo.

Enseguida me pongo a lo tuyo.

Un abrazo

9:11 p. m.  
Blogger Rachel said...

Bueno bueno.... voy a rescatar mi bolígrafo de plumas que esto se está poniendo interesante. ¿Saben ustedes lo que se rumorea ultimamente en el Hospitale de la Pietá sobre el "Cura pelirrojo"? ¿han visto las últimas fotos de Mozart saliendo de la fiesta que se celebró con motivo del éxito de "La flauta mágica"? ¿Y las pruebas de paternidad a las que se ha sometido J.S. Bach ante las reclamaciones de una joven?....

Si queren saber más manden un sms al 5555


Todos estos datos transcendentales en el proceso creativo de los maestros y mucho más esta noche en....SalsaRosa

8:48 p. m.  

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