19 marzo 2006

Amanecer

Para Eduardo

Hay un instante muy especial en "La Flauta Mágica" en el que descubres que todo va a salir bien antes de que lo sepan los personajes estableciéndose así una preciosa relación de complicidad entre el compositor y el oyente: en el momento más desesperado de la historia, Mozart hace sonar, lejano, el delicado sonido del clarinete y el efecto que consigue viene a ser como la primera luz del alba tras una oscura y fría noche.

En la fría noche mozartiana de sus últimos días, el timbre del clarinete siempre es el trasunto musical de la esperanza, un símbolo de la luz, como lo es también este delicioso cuento de hadas, conmovedor canto del cisne de un ser irrepetible que se empleó a fondo en él para decirnos al oído: "no te preocupes, todo va salir bien", antes de que los tres muchachos hagan su aparición en escena descendiendo en su máquina voladora para cantar que "pronto, el sol brillará en su dorado esplendor para anunciar la mañana". Es un instante especialmente conmovedor que siempre consigue ponerme un nudo en la garganta.

El clarinete es la verdadera flauta mágica de Mozart y su mensaje es la esperanza para todos.



1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Gracias, por este momento de luz.

Gracias...

Yo

10:39 p. m.  

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