06 marzo 2007

Coll

José Luis CollQue se muera un humorista genial no tiene ninguna gracia. Por eso, cuando me he enterado que se ha muerto José Luis Coll, bajito de estatura pero gigante de talento, he buscado en la estantería su delirante diccionario, obra maestra del surrealismo tardío, para sonreir un poco. Y al agitarlo se han caído unas cuantas palabras:

Anonimo: de culo desconocido.
Cardenal: moradura que puede llegar a ser papa.
Cargar: harcer der vientrer.
Gallina: cobarde, pero con huevos.
Gallina cobarde: gallina gallina.
Gamberro: devorador de gambas pero sin estilo, chabacano y vulgar.
Glande: enolme.
Gramófono: sonido equivalente a la milésima parte de un kilo.
Hijo: seguramente.
Hombrera: mujer a la que le gustan mucho los hombres.
Hovni: hobjeto volador no identificado.
Mari Carmen y sus muñecos: cinco personas que imitan a los muñecos de los que a cuatro no se les ve mover la boca.
Marte: día de la semana que va después del lune.
Milímetro: un metro y mil más.
Parlamento: lo siento, dos veces.
Pis: 3,1416 3,1416
Telescopio: plagiar programas televisivos.
Trepar: tre, tre.