12 agosto 2005

Locura

El poeta Leopoldo María Panero en la última del periódico. Este hombre me fascina y me asusta. No me asusta porque esté loco -Panero lleva muchos años en el manicomio- sino porque oyendo su verborrea alucinante y genial me pregunto si los locos no seremos los demás. ¿Y si la locura de Panero es una inteligencia desorbitada que ha alcanzado una suerte de nueva dimensión que únicamente barruntamos como una cosa rara y demencial? Me inquieta mucho pensar en ello. Pero mira su mirada e imagina esa voz que tantas veces has oído en la tele. Su discurso torrencial arremolina a Wittgenstein con el haloperidol, la escatología con un verso sublime de Rimbaud. Califica al nuevo Papa como "un filonazi. Como yo" y alardea de sus conocimientos en antipsiquiatría para pasar a disertar sobre Freud, Lacan y el anticristo, canturrear a Joao Cabral de Melo Neto y levantarse de golpe a mear.

Cinco cajetillas de tabaco sobre la mesa y Mallarmé escribe cientificamente.

Dice que en París aprendió telepatía, que el Quijote es una novela río asquerosa y que le gusta "El licenciado Vidriera". Ahora lanza un dardo envenenado a una vaca sagrada de la psiquiatría: "López Ibor te daba electroshocks y luego te ponía una imagen de Santa Teresa en la mesilla. No he visto un nazi parecido en mi vida". Se declara bisexual y sadomasoquista y aclara que "sádico con las mujeres, masoca con los hombres, aunque también sádico con algunos tíos, depende de lo guapos que sean". A Panero le gusta provocar, a cada respuesta muestra el colmillo afilado de la provocación y lo hinca con deleite. Ronronea y un relámpago sarcástico cruza fugazmente por la mirada. Es adicto a la coca-cola light y sufre paranoia con la CIA. Lo del haloperidol es porque se pasó 3 años sin cerrar la ventana. El anticristo son los bancos.

Panero mira fijamente con esa mirada terrible en la foto a color del periódico. Dice que cultiva el espanto como una ciencia y jura ser tan inteligente como Nietzsche. Y será verdad.

He leído la entrevista varias veces. Es un remolino en espiral que te hipnotiza. Pone el periódico que Panero es un falso majareta y él mismo llena el titular: "España es la que está loca, no yo". Pues que alguien haga algo. O qué.


8 Comments:

Blogger Valencianet said...

Todo un personaje.

Saludos desde el sur.

7:28 p. m.  
Blogger emejota said...

Saludos José. No sabes lo que me acuerdo de ese Mediterráneo al que se asoma tu ventana. Me parece que este verano me voy a quedar sin ir. A ver Septiembre.

10:44 p. m.  
Blogger emejota said...

Bart, desde el "Well Tempered Blog", siempre tan amable con "La Idea del Norte", aporta un interesante texto al hilo de este post sobre la locura de Panero.

Pongo el enlace:
http://pianophilia.blogspot.com/2005/08/exorbitant-intelligence.html

11:02 p. m.  
Blogger TACET - Espía de Mahler said...

El "Well Tempered Blog" tiene razón.

11:17 p. m.  
Blogger Magda Díaz Morales said...

Leopoldo María Panero es genial y grande, que ni qué. No se si esté loco o no, pienso que no, pero alguien que lo está ¿puede escribir?:

"No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido".

Si así son todos los locos...

Muchos saludos.

3:41 a. m.  
Blogger emejota said...

Bienvenido, Jordi.

De acuerdo contigo, Magda. A Panero, lo suyo le viene en gran parte de familia, como podemos ver en el sobrecogedor documental "El desencanto", de Jaime Chávarri (1976).

Saludos.

12:24 p. m.  
Blogger Gabriela Zayas said...

Hola, emejota. me gusta tu blog, me gusta Rohmer, me gusta la música clásica (y la otra) y el cine. Me convertiré en tu fiel fanbloguera.
Había leído esa entrevista, porque después de leer la biografía de J. Benito Fernández (1999) que en realidad llega al 1995, me pregunté ¿Y ahora? ¿Qué será de Leopoldo María Panero, de su vida? Diez años más son muchos para esa enfermedad. Yo creo que el discurso que aparece en la entrevista es el mismo que ya soltaba mucho tiempo antes. Como los enfermos de Alzheimer, que se crean preguntas universales del tipo "¿Cómo está la familia?" para disimular que no te conocen, Panero debe haber desarrollado un "tema" sobre el que debe improvisar algunas variaciones. Ésa es mi impresión. De todos modos, la gente que lo busca, que lo saca del manicomio, qué generosa es. Es otra de las cosas que me han llamado la atención de esta lectura. Ahora me dedicaré a Nerval. Un saludo y nos veremos con frecuencia en tu casa o en la mía :-)
Gabriela
(de arteyliteratura). Aquí me sale el otro blog, al que también te invito: es el de mis "pinturas".

11:14 a. m.  
Blogger emejota said...

Bienvenida Gabriela. Me gusta que te gusten las cosas que a mí también me gustan :)

Ahora que somos vecinos de la blogosfera nos veremos con frecuencia.

Un abrazo!

2:37 p. m.  

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