16 noviembre 2006

Compras

Los probadores de las tiendas de ropa me dan muchísima pena. Yo no sé si eso es muy normal pero, por si acaso, un día se lo pregunté a mi psicóloga y me sonrió de manera tierna y dijo: ¡Cómo eres!. Y yo le contesté que justamente para responder a eso estaba allí sentado y ella se rió aún más.

Viene a cuento porque esta mañana he entrado a una tienda a comprarme una camisa y cuando la dependienta me ha indicado la dirección del probador le he dicho si era realmente necesario y ha sido realmente necesario, qué le vamos a hacer. Y mira qué casualidad que luego he tenido que esperar a que mi hermano se probara unos pantalones y ha sonado mi móvil y era la psicóloga. Con su voz dulce me ha dado los buenos días y me ha preguntado qué tal y no me ha quedado más remedio que confesarle que con la pena de los probadores. Y con su paciencia infinita ha dicho, y qué más, y rodeado de gente que examinaba prendas le he dicho: al margen. ¿Al margen de qué? No lo sé, es sólo una sospecha. Ella ha hecho una pequeña pausa valorativa y luego un leve ajá, tan suave que la "j" casi ni lo era, mejor, y entonces me ha preguntado si hago las respiraciones. Y como yo soy muy sincero le he dicho: pues mira, no, pero de mayor no me importaria ser una que estoy escuchando estos días por los auriculares y que hace más efecto, de verdad. Y otra pausa valorativa. Y otro a(j)á. Y entonces he sido yo el que ha tomado la iniciativa y le he preguntado: ¿Y tú qué tal? Y entonces se ha reído dulcemente y ha vuelto a decir lo de "¡Cómo eres!", y yo he pensado: a saber! mientras veía las intenciones de una tía de empeñarse en una camiseta que toda ella era un error (la camiseta, no la tía). Pero los psicólogos son muy hábiles y no dejan que tomes la iniciativa y ha reconducido la conversación. Resulta que me llamaba para cambiarme el día de la consulta. Ah, pues no pasa nada, mujer, si a mí me da igual. Y en eso hemos quedado.

A veces me pregunto por qué sigo yendo a la psicóloga si las razones que me llevaron a ella felizmente ya no son razones, pero creo que aparte de que es bueno y recomendable vaciarse verbalmente, es que a mí me encanta que me entrevisten, de hecho si por algo me gustaría ser algo de provecho de mayor es para que me entrevisten. Me hace ilusión, ya ves. Si hasta me he auto-entrevistado yo en este blog! Hay pacientes a los que, al parecer, hay que sacarles las palabras. A mí no, al revés, en todo caso lo que me calla es la llegada del siguiente paciente.

Hay días que la psicóloga se sienta enfrente de mí, en posición de las seis de la tarde: ella es la aguja de los minutos y yo la de las horas, para que nos hagamos una idea. Pero según transcurra la conversación o la naturaleza del tema, a veces estamos a las seis menos diez o seis menos cuarto, minuto arriba minuto abajo. Sólo una vez se puso a las seis menos veinte. Es curioso eso. También es verdad que en alguna ocasión yo he adelantado el horario y me he acercado a las siete. Una vez me preguntó mirándome muy fijamente qué cosas me daban miedo en este momento, así lo dijo, qué cosas te dan miedo en este momento y yo le dije que, por este orden, me daba miedo:

-Morirme
-Enamorarme
-Los visitadores a domicilio de la Editorial Planeta
-La mera contemplación de un langostino
y, ah si, -Karmele Marchante.

Y por una vez el minutero se volvió un poco loco de la risa (yo me quedé fiel a la media tarde) y lo que la hizo detenerse en las seis menos veinte en punto fue el punto dos, claro, no falla. Qué pereza, tener que argumentar el punto dos otra vez. Ella: "¿Te importa si hablamos de eso?". Yo: "En absoluto, pero es que es tannnnn largo que da una pereza...". "No importa, hay tiempo". Pues nada, a largar. En realidad ella sabe de sobra que hay miedos mayores que el miedo número tres, cuatro y cinco, pero también sabe que me gusta a veces jugar un poquillo con la realidad y la ironía, por aquello de hacerla más digestiva, que las seis es la hora de la merienda.

A mí los probadores de ropa me dan una pena infinita, sufro por los folios que se desmayan hacia atrás de dolor dislocados por el puñetero clip y en mañanas como la de hoy me compro una camisa de un color que no sabría definir porque ponerle nombre a los colores me parece una cosa muy complicada. También me da por pensar a veces que soy una frase o quizá un capítulo ocasional en la vida de muchas personas y que luego siempre termino archivado en el anaquel. Y también vivo con la sensación de que mi mayor misterio soy yo mismo. Poco más.


15 Comments:

Anonymous Marta said...

Pues vaya lo que da de sí una tarde de compras, jajajaja.
Un abrazo muy fuerte, jajaja

8:11 a. m.  
Blogger muskarias said...

Sabía lo tuyo respecto a Karmele Marchante pero nunca lo había visto reflejado en el blog,reconozco que has hecho que me ría un rato. Lo de los visitadores de Ediatorial Planeta tiene solución: no abrirles la puerta.Yo no abro la puerta a nadie que no conozca y tampoco hablo por teléfono con números ocultos ó privados, lo he decidido así, no quiero sorpresas desagradables.
Respecto a los probadores de ropa mas que pena me dán pereza, aunquer parezca mentira no me gusta ir de compras y me dá pereza probarme ropa la ropa.
Para terminar te diré que no te archivaré nunca en ningún anaquel ¿Qué ocurrencias son esas?
UN ABRAZO

11:14 a. m.  
Anonymous jp said...

Yo soy de la teoria,querido Mariano, de que los probadores los inventó un Psicólogo.
Me explico:
uno entra tranquilamente en una de esa pequeñas jaulas con el pantalón mas grande de la tienda y ¡horror, no me abrocha!, seguidamente uno se busca la mirada en el espejo de enfrente para pedirse explicaciones y
!horror, que ojeras tengo!.
Finalmente, en un acto reflejo uno esquiva la mirada y... ¡horror,el espejo de detrás delata que tu perdida de pelo es ya imparable!.
Asi que sentado en la soledad de ese pobador,uno decide gastarse los cuartos de esa compra en un psicólogo que le suba la autoestima hasta las proximas rebajas.

Pd: Yo no podria tener una psicóloga con coz dulce...
Estoy seguro de que acabaria enamorándome y queriendo tener esas amigable charlas en posición de seis y media o doce en punto.
-un abrazo-

1:45 p. m.  
Anonymous toni said...

hace sólo dos días que me encontré contigo en la pantalla.
y fue de casualidad.
no sé muy bien cómo, pero ahí estás.
a pesar de que garabateo mis dedos contra el teclado y salen muchas, pero muchas letras seguidas, casi nunca leo bitácoras (que me gustan más que los blogs) que tengan más de veinte líneas.
pero el tuyo sí.
ah, y el de mi amigo Rafa.
pero él hace mucho que no escribe. así que sólo quedas tú.
hasta que Rafa vuelva, claro. que seréis dos.
y todo esto para decirte que me gusta como cuentas las cosas que cuentas. me río de verdad la buena. y más cosas que no te pienso decir por ahora porque acabamos de conocernos.
salut (con t)

2:37 p. m.  
Blogger eva said...

me ha encantado tu comentario de hoy, tu ironia resulta muy divertida a veces. Animo y para consuelo tuyo sobre tus miedos ninguno nos vamos a quedar asi hay que esperar la muerte sin ningun miedo es una parte de nuestra vida y tu que tanto has sufrido deberias tenerla mas asumida que otras personas que no han pasado por cosas tan fuertes solo hay que saber algo, que el tiempo que nos queda hay que vivirlo a fondo y que hay que disfrutar hasta de comprarnos una camisa, teniendo esa premisa la muerte es un mero tramite...besos con aires del sur y mucho animo y nada de miedos, QUIEN HA DICHO MIEDO!!!!

2:57 p. m.  
Blogger CELUSCELI said...

Querido Mariano: me ha gustado tu relato, con que fluidez vas pasando de un tema a otro, o ¿acaso lo que haces es enlazarlos todos? Es igual de cualquier forma es muy ameno leerte aunque a veces me resulte doloroso. Por ejemplo ¿Qué es eso de pensar que puedas ser tan solo una frase ó quizá un capitulo ocasional en la vida de muchas personas y que quizás por qué no, puedas terminar archivado en un anaquel?

La frase será muy literaria, pero dudo mucho que el contenido responda a la realidad.

Me duele que pienses eso y además dudo que las personas que asistimos a tu blog tengamos la malsana intención de pensar o sentir todo eso. Por mi parte decirte que cada vez que he podido asistir a algún curso tuyo, me has hecho MUY FELIZ. MUY FELIZ porque pones tanto amor en tu trabajo que consigues engancharnos tanto a hombres como a mujeres y en el caso de éstas últimas hasta ENAMORARLAS. Me embelesas tanto en tus cursos que ha habido veces que al tiempo que escuchaba iba redactando una carta dedicada a tu madre en la que le daba las gracias por haber traído al mundo un hijo como tú. Por timidez nunca lo he hecho y siempre me he quedado con esa frustración. pero mira que hoy me desmeleno y te lo cuento a ti, que eres el protagonista. ¡vamos a ver emejota! Para té a pensar la cara de gratitud y satisfacción que tenemos los asistentes a tus cursos-eso en el plano laboral- pero dentro de tu blog, observo que las personas que entran , te aprecian, te quieren y te valoran y además disfrutan contigo, ¡qué mejor suerte que esa! la de saber que haces feliz a la gente, que les llegas, que nos llegas. ¡Mira chico! tengo poco tiempo para meterme en internet, no todos los días entro y he empezado a entrar éste último mes, antes nunca lo había hecho, y tan solo lo gago en tu blog. ¡Qué sí emejota, que enganchas! ¿cómo "oño? te vamos a archivar, a olvidar si la faena que nos ocurre es que nos creas dependencia. Hoy he comido con una buena amiga y le habla de ti, de tu blog, del blog de algunas personas que te hacen comentarios y le contaba entusiasmada lo mucho que disfruto leyendo te-ya que este año lo tienes sabático en cursos- pues ¡ala! a por la dosis de mariano al internet. ¡hay que joderse! todo el día delante de un ordanador en la oficina y por la noche si quieres "un poco de gracia divina" al blog de Mariano. ¿ no te digo que nos creas adicción?

ESTOY SEGURA DE QUE TE LO HABRAN DICHO YA, PERO ME APETECE RECORDARTELO, LAS PERSONAS QUE TE CONOCE, TE QUIEREN Y TE ADMIRAN, TE VALORAN Y RESPETAN Y LO QUE ES MÁS IMPORTANTE TE NECESITAN, TE NECESITAMOS.

PARTICULARMENTE TE ADMIRO SENTIMIENTO QUE COMPARTO CON MI MARIDO E HIJOS Y MUCHOS AMIGOS QUE TE CONOCEN. HOY MI AMIGA, EN LA COMIDA, ME DECIA LO MUCHO QUE TE ADMIRA EL GRAN INTERES QUE DESIERTAS EN LA GENTE. ¡MIRA TU! Y TU PENSANDO EN OTRAS COSAS.

BUENO MARIANO, POR ULTIMO DECIRTE QUE: TIENES Y TENEMOS LA SUERTE DE QUE TU TRABAJO LO EXPONES LA MAYOR PARTE DE LAS VECES A TRAVES DE TUS CURSOS A LAS PERSONAS, AL IGUAL QUE TU BLOG LO LEEMOS LAS PERSONAS, ESTO TIENE DOS LECTURAS UNA DE ELLAS ES QUE A TRAVES DE TU TRABAJO BIEN HECHO LAS PERSONAS QUE HEMOS PODIDO ACUDIR A TUS CURSO DISFRUTAMOS DE LO BUEN COMUNICADOR QUE ERES, LO BUEN PEDAGOGO QUE ERES Y DOS ESTO TIENE QUE HACER QUE TU TE SIENTAS FELIZ, PORQUE A TRAVÉS DE TU TRABAJO NOS HACES FELICES A LOS DEMÁS. lo MISMO VALE PARA TU BLOG.


DICHO ESTO LAMENTO HABER SIDO TAN CANSICA. ¡VAYA PLASTA QUE ES "CELUS CELI"! ESTARAS PENSANDO PERO ES LO QUE HAY A LO MEJOR CUALQUIER DIA ME VETAS Y NO PUEDO NI COMENTAR. JEJEJE.


UN ABRAZO MARIANO Y HASTA OTRA

2:22 a. m.  
Blogger emejota said...

La frase no es literaria sino literal, celusceli. No hay que mezclar lo profesional (lo visible) con lo personal (lo no visible), entre otras cosas porque se puede dar una imagen que no corresponde a la realidad: la de alguien (yo) que hace oídos sordos al afecto. Nada más incierto. Yo estaba al otro lado, celusceli, nadie como yo vió las miradas, las sonrisas, y presintió las emociones. Nadie como yo porque eran ellas las que me sostuvieron. Y los silencios que todo lo dicen y lo dan. Y la complicidad. Y las palabras que caen de la carpeta cuando llegas a casa y que una mano dejó apresuradamente. Eso no tiene precio y para mí queda la satisfacción. Pero todo es mucho más complicado que eso. Algún día.

Por otra parte, pensar eso no presupone en modo alguno ninguna mala intención en nadie, Dios me libre. Pero insisto: no confundamos lo profesional con lo personal, aunque el profesional mostrara su yo auténtico. Para encontrar un poco de luz y compartirlo, a veces hay que pasar muchas noches oscuras en vela. Esto sí es literario y literal.

Un abrazo.

1:38 p. m.  
Blogger emejota said...

Yo, eva, yo digo miedo. Todo va en el precio, y no precisamente en el de la camisa ;). El miedo, el consuelo, la alegría... todo ese zumo del que está hecho todo.

Un abrazo

1:43 p. m.  
Blogger emejota said...

Hola toni, bienvenido:

yo tampoco sé muy bien cómo, pero aquí estoy.
Tengo una debilidad por escribir mails con frases cortas.
Y utilizar mucho los puntos y aparte.
O volver a empezar sin punto
(así)
o como has hecho tú.
Sólo por eso ya me gusta tu comentario, por lo de fuera.
(por lo de dentro también)
Es verdad lo de las 20 líneas
pero a veces no cabe todo lo que pienso en 20 líneas.
Otras veces pienso 20 cosas a la vez y no escribo una sóla línea
(como ayer)
A ver si Rafa vuelve y un día me dices si también escribe así.

Salut (con t de tú y de toni)

1:51 p. m.  
Blogger emejota said...

Interesante teoría, jp, y plausible...

Pero lo mío es más raro. A mí no me da pena lo que pase dentro del probador. A mí me da pena el probador en sí, es el colmo!

Pd: mi psicóloga tiene la voz dulce, sí. Y en los silencios se oye en la habitación tic-tac, tic-tac. Normal ;)

Un abrazo

1:57 p. m.  
Blogger emejota said...

Lo de la Marchante, sí, Muskarias...

Los de Planeta son unos pesaos, aunque no les abras la puerta se cuelan por la ventana. Y pereza, lo que se dice pereza, a mí me dan pereza las infusiones y los domingos por la tarde.

(si no me archivas igual me traspapelo encima de la mesa. No sé qué es peor!)

;)

Un abrazo

2:00 p. m.  
Blogger emejota said...

Una mañaaaana, Marta, una mañaaaana; que no fue por la taaaaarde. Por las tardes los probadores aún dan más pena y la psicóloga no llama porque me da que está con otro (sospecho yo)

;)

Un abrazo

2:01 p. m.  
Blogger CELUSCELI said...

me parece que no nos hemos entendido.

¡no importa! aunque si soy sincera me siento un poco incomoda.

Creo que te he molestado.

de cualquier forma y dada la edad que tengo-50-me resulta dificil establecer diferencia entre lo personal y lo profesional, quiero decir que en tu trabajo , tu no solo nos aportas tus conocimientos-el contenido de tu profesión- tambien nos aportas tus sentimientos-el contenido de tu persona-, y esto mariano es lo que nos hace engancharnos.

Por eso yo no lo separo.

Un buen profesional lo da todo y tu lo haces aunque creas que no lo vemos. Tu tienes OFICIO y eso es lo mejor que podemos tener las personas en el plano profesional.

Hay personas, que saben música, mucha música, pero no saben transmitirla, no la viven, no tienen oficio , y sabes por qué? porque no ponen el alma en lo que hacen.


No te estaba diciendo que no percibieses el calor de la gente que te aprecia.

Simplemente te queria decir:

- que no eres una frase, que eres sentimiento.

-que no eres un capitulo ocasional en la vida de las personas que te vamos conociendo, llegas a formar parte nuestras vidas.

-y evidentemente no terminas archivado, si así fuera, yo no estaría de nuevo replicandote.

A ver que día nos tomamos una COCACOLA en TRUFAS. JE JE JE.

3:48 p. m.  
Blogger emejota said...

No te sientas para nada incómoda, mujer, que no me has molestado para nada. De verdad, pero de verdad, eh?

Igual es que estoy un poco espeso para expresarme, ya he puesto por aquí que en ocasiones sucede.

(Cocacola? Trufas? Mmmm)

3:56 p. m.  
Anonymous miguel cane said...

Querido Mariano:

A mí el shopping me causa en general ansiedad.

Y sí, todos somos nuestro mayor misterio.

A propos de nada, ya estoy en la ciudad vecina. Frescos vientos del norte.

Mil abrazos,
(mientras como una Pantera Rosa)

Yo

5:07 p. m.  

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