23 marzo 2007

Familia



Mi confesada inclinación hacia la telefilia (versión series) incluye hacer esporádicas incursiones arqueológicas en el legado del pasado. La experiencia nos dice que es conveniente llevar puesto el casco por si las decepciones, que el tiempo no perdona. No ha sido el caso, afortunadamente, tras recibir y degustar en dvd la esperada primera temporada de "La Familia Addams", la serie original de 1964, una pieza preciada donde las haya. Podría emitirse hoy perfectamente porque, sorprendentemente, conserva intactos su originalidad, su ingenio y su frescura.

A principios de los 90, Barry Sonnenfeld los llevó a la pantalla grande de manera simpática con un plantel de lujo: Anjelica Huston, Raul Julia y una jovencísima Christina Ricci en los principios de su carrera encarnando a una inquietante Miércoles. El largometraje jugaba con la parte tétrica de los Addams y aprovechaba la tecnología del momento para hacer que "Cosa", la mano sin cuerpo, se deslizara a todo correr por los pasillos liberada al fin de la caja de la que surgía en la serie de la tele cual caparazón de tortuga. Pero la película dejaba en segundo plano lo fundamental: la crítica que los Addams hacen de la clase media norteamericana. Porque cuando entras en casa de los Addams y convives con ellos un par de capítulos te das cuenta de que los raros son los otros. A los Addams les horrorizan los picnics dominicales y los clubs de señoras que se reúnen por la tarde a tomar el té; les preocupa seriamente que su hijo coquetee con el traje de boy scout y las alarmas se disparan cuando le ven aproximarse a un bate de béisbol por si cae en la deplorable tentación de practicar "eso".

Capítulo a capítulo, dinamitando las convenciones establecidas, van poniendo en evidencia todo, desde el sistema educativo a la política. Los Addams se valen del delirio para poner el dedo en la llaga consiguiendo, sin embargo, que la gente se ría. Poniendo todo del revés muestran la cruda cara de las cosas. Por eso cuando Gómez decide apostar con la lógica propia de los Addams por el político más corrupto o más susceptible de serlo es porque "como es bien sabido, un político ejemplar es aquel que al ganar las elecciones incumple todas sus promesas electorales y, si es necesario, manda a paseo a los suyos".

Luego está el acertadísimo diseño de personajes y el casting que los encarna, las tramas, los escenarios y, sobre todo, los gadgets, esa colección de frases, objetos o situaciones recurrentes inherentes al género de la comedia y que actúan como mecanismo de conexión con el espectador al buscar su complicidad.

Se podría hablar largo y tendido de las veladas con los Addams, de los cuidados que Morticia procura a las rosas en el invernadero, cortándoles la flor como si fueran malas hierbas para cuidar las espinas que es lo que importa, o del pétreo mayordomo Lurch sentado al clavecín animando las noches de tormenta o de tantas cosas, pero... El "pero" está en la edición. Y eso sí que no tiene gracia. Porque todo teléfilo que se precie sabe que la primera temporada de los Addams, emitida por la cadena ABC entre 1964 y 1965 constaba de 34 episodios de 25 minutos.

Pues en la caja vienen 22.

Y por mucho que mires el pack no pone por ningún lado "Primera Temporada, primera parte", sino "Primera Temporada" a secas. Dí que al menos los 22 episodios no son una selección de los 34 pero aún así no me da buena espina (como las de Morticia). Parece que las distribuidoras siguen empeñadas en que nos vayamos al mercado de Zona 1 donde encontramos la edición completa y a un precio más barato aunque ellas pierdan aquí clientes y dinero. A Gómez le parecería normal.


2 Comments:

Blogger Miguel Cane said...

Querido, querido Mariano:

La versión Zona 1 está dividida en 2 volúmenes también... pero sí se anunció así. El vol. 2 apareció el martes pasado... yo tengo ambos. ;)

¡Dios, qué recuerdos!

El doblaje hecho en mi país es una pieza clave de mi infancia y es tan amado casi como la historia de Rosemary y su primogénito.

Mi favorito es el Tío Lucas, al que le tengo un cariño especial, y confieso que siempre sospeché que Homero y Morticia tenían una sana vida sexual.

Este tesoro es para disfrutar, con Panteras Rosas y Paladín y abrigados.

Aunque aquí ha comenzado la ola de calor.

Muchos abrazos, muchos, muchos.
Y chasquidos de dedos también.

M

7:37 a. m.  
Blogger emejota said...

Ese es el problema, Miguel, que aquí no se ha anunciado así y eso es lo que mosquea. En otras series sí que lo hacen, como la segunda temporada de Twin Peaks, que viene en dos partes. De todas formas, es un poco absurdo eso de fragmentar temporadas por partes, no crees?

Y luego está lo del precio: es más barato en zona 1. La única ventaja de la Zona 2 sobre la Zona 1 es el sistema Pal. Digan lo que digan, se nota mucho la diferencia.

Abrazos y chasquidos (qué bueno lo de los chasquidos durante la sintonía mientras te miran fijamente con esas caras)

;)

8:45 p. m.  

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