25 marzo 2007

Hora

El mayor disgusto de la semana fue cuando me dijeron que este fin de semana había que cambiar la hora. ¿¿Ya??? Ya. No alcanzo a entender cómo es posible que la gente se alegre tanto con esto del horario de verano porque a mí sólo oir esa expresión, "horario de verano", ya me pone malo aunque a los pocos días se me pasa el efecto. Lo peor del cambio de horario es que la tarde del sábado te entra cierto estrés pensando que la noche se te va a quedar corta por la hora que te quitan y luego que la primera tarde alargada resulta ser la del domingo. A quién se le ocurre. ¿Hacía falta alargar las tardes de los domingos? Alargar una tarde de domingo es una redundancia: todas las tardes de domingo son largas siempre. Yo creo que ya que hay que cambiar la hora (aunque nunca he entendido bien las razones del cambio) debería hacerse o entre semana o poco a poco, pongamos diez minutos al día, y así te enteras menos. No sé, es raro. Cuando cambio la hora me entra nostalgia de Septiembre.


4 Comments:

Anonymous Ferre said...

Los que entramos a currar a las 8 de la mañana no sabes cuáaaaaanto "agradeceríamos" que nos quitaran una hora más de descanso ese día. Decididamente, no es buena idea. Para nada.

Y eso que aquí, norte y oeste, los veranos son de lo más raro, ya que es donde se pone el Sol más tarde en la península: con el Sol dándote en los ojos, más que cenar, parece que estás merendando, coñe.

Saludos,

Ferre

1:11 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola Emejota!
La verdad, eso de que alargen una tarde de domingo es un asco! A mi todas las tardes de domingo se me hacen eternas...

4:17 p. m.  
Blogger emejota said...

Ferre: pues se va a trabajar a las 9 y listo. A quién se le ocurre ir a trabajar a las 8 con lo bien que se rinde a las 3 de la madrugada!
:P

12:39 a. m.  
Blogger emejota said...

Definitivamente hay que borrar las tardes de domingo, anónimo. Y ya puestos la mañana del lunes. Viva el miércoles!

12:40 a. m.  

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