30 mayo 2006

Silencio



Este fin de semana el Papa cruzó las puertas del campo de exterminio de Auschwitz con gesto compungido y me ha llamado la atención que no se haya reparado suficientemente en la pregunta que lanzó al aire en un determinado momento de su discurso y que fue formulada en italiano:

"¿Por qué, Señor, permaneciste callado?".

Me parece altamente significativo que tal cosa haya sido dicha por el cabeza de lista de la Iglesia; seguro que en el pasado más de un infeliz terminó en la hoguera de la Inquisición por exponer algo semejante y ahora viene este hombre al que le sigue sentando fatal el blanco y por una vez se le ocurre plantear una pregunta tan sensata como revolucionaria porque pone a las claras en evidencia un malentendido ancestral: Dios no ha creado al hombre a su imagen y semejanza sino justamente al revés: la vanidad del hombre ha creado a un Dios a su medida, incapaz en el fondo de asumir su digna insignificancia.

"¿Por qué, Señor, permaneciste callado?". Pues porque Dios no sabe conjugar los verbos: no sabe hablar, pero tampoco callar, ni decidir, ni castigar, ni premiar. Es absurda una noción de Dios así, humano, y, sin embargo, nos empeñamos en ello: la vecina de enfrente le pide a Dios que su nieto apruebe las oposiciones o que la nuera salga bien de su operación de varices y el gesto, comprensible por humano, es también, por humano, el colmo de la soberbia y de la ingenuidad: como si Dios no tuviera otra cosa que hacer; como si Dios pudiera levantarse con el pie izquierdo de la siesta y decidir que en el examen toque el tema que el nieto no se ha estudiado o que en el quirófano el cirujano corte donde no tenía que cortar.

Dios tiene que ser otra cosa.

Ayer me decía mi abuela que el otro día se le cayó al suelo un vaso y que la mala suerte quiso que un trocito de cristal fuera directo a su ojo. Dijo que lo primero que hizo al sentir el impacto fue gritar: "¡Ay, Santa Rita, madre gloriosa y alabada, que no me quede ciega; sorda vale pero ciega no por el amor de Dios!", y nos dejó a todos de piedra por el énfasis que puso en la reconstrucción de los hechos; después vino a decir, con otras palabras, que había sido Santa Rita la que le había permitido ver el "Salsa Rosa" del sábado donde, por cierto, la folclórica agonizaba sin que la Virgen de Regla se diera por aludida, al parecer. Yo hice una sutil e irónica observación diciendo que, en todo caso, la responsable de que el cristal no causara estropicio en el ojo de mi abuela habría sido Santa Lucía, que a todos nos conserve la vista, y no Santa Rita, que para otra cosa servirá, digo yo, pero mi abuela dijo que no, que había sido Santa Rita y que seguro, vamos.

Entonces di un paso más allá y dejé caer que lo lógico habría sido que ni Santa Rita ni Santa Lucía hubieran permitido el disgusto de mi abuela y entonces se quedó callada. Aproveché para poner el ejemplo de Teresa de Calcuta, elevada a los altares a golpe de desgracia (ajena). Siempre me ha llamado la atención que la misma institución que tiene la potestad de convertirle a uno en Santo por la Gracia de Dios no eleve una protesta ante ese Dios por los daños permitidos previamente. El sufrimiento de muchos seres humanos es el premio de unos pocos elegidos: ser Santo cotiza caro en desgracias. Tenía razón Saramago cuando dijo, sin ninguna coña, que la religión se nutre del dolor y de la muerte. Más razón que un santo. Una vez vino un cura a verme cuando tenía 14 o 15 años y me dijo con gran emoción que Dios se me había revelado a través de mi dolor. Yo me rebelé ante eso, que me pareció repugnante, y luego me dieron ganas de revelarle la gracia de un dolor en los huevos (con perdón).

Mi abuela seguía callada pero me miraba con los ojos muy abiertos porque en el fondo siempre he sospechado que a ella le habría gustado que yo fuera monaguillo. Luego en el telediario salió el Papa diciendo lo de "¿Por qué, Señor, permaneciste callado?" justo al lado de los 5.000 muertos del terremoto de Java y ya no dije más.


17 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Lo que si es cierto es que el hombre es a imagen y semejanza del supuesto Dios.

En la Biblia, más de una matanza y castigo despiadado que incluye tortura física ocurre de la mano y voluntad directa de Dios.

Efectivamente, el hombre es imagen y semejanza de Dios. No lo puede hacer mejor con semejante legado de ejemplo escrito a seguir y "recordar".

No se que da más miedo. Que exista un Dios o que no sea así, no creen ?
Visto lo visto...

Amén (y que "Dios nos coja confesados").

4:34 a. m.  
Anonymous Javi said...

Interesantisima esposición sobre una frase que en la gran mayoría de nosotros se entendería como normal, pero que en el cabeza visible de la Iglesía, resulta chocante. Un saludo.

10:37 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

!Olé! !Olé! a veces nos regocijamos tanto en esas ideas que ocultamos enharinando la realidad cotidiana de cada uno.
¿Qué ha hecho la Iglesia? sino otra cosa que allenar al hombre para así mentener libre todo su poderío, y que ahora nos venga con estas majaderías.

11:26 a. m.  
Blogger emejota said...

Esa Biblia recoge historias simbólicas transmitidas oralmente por seres humanos y fijadas por escrito por otros seres humanos, anónimo uno. Precisamente ahí tenemos una muestra de que el hombre ha construído una imagen de Dios según sus propios valores terrenales.

Un saludo.

12:07 p. m.  
Blogger emejota said...

Hola Javi:

Sí, resulta chocante, pero también interesante, viniendo sobre todo de una persona como Ratzinger. Estaría bien que la Iglesia se replanteara su fijación por difundir la idea un Dios-humano. Pero ya decía Luis Carandell que la Iglesia avanza por glaciaciones. No suele tener prisa para los asuntos importantes.

12:14 p. m.  
Blogger emejota said...

Hola anónimo dos: yo soy una persona muy crítica con la Iglesia como institución pero creo que, por una vez, no ha dicho ninguna majadería; de hecho, ahí reside la noticia.

Cuando expones estos temas corres el riesgo de remover susceptibilidades aun cuando lejos de poner en duda la existencia de Dios lo que haces es ampliar la idea de Dios. No me refiero a tí con este párrafo pero aprovecho la ocasión para puntualizarlo.

12:20 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola Emejota.

Efectivamente así es. Pero yo me refiero, a todos esos capítulos de plagas, castigos pasados (supuestos), castigos venideros (apocalipsis), y demás capítulos llenos de muerte y desolación humana.

Las historias simbólicas (parábolas y demás) las dejo aparte como lo que son y muy bien has comentado.

Anónimo 1.

1:17 p. m.  
Anonymous Ferre said...

Emejota, te informo que Santa Rita es la patrona de los funcionarios (sí, también tenemos patrona, para no ser menos que el resto). Teniendo en cuenta que a) también es patrona de los imposibles y b) que hay una popular rima que dice "Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita", he de reconocer el fino sentido del humor del tipo que se encargó de repartir patronos entre gremios de trabajadores y actividades humanas varias.

Hablando de la frase papal, más le valía haber dicho "¿Por qué, Píos, permanecisteis callados?", en referencia a Pío XI, fallecido en 1939, y sobre todo a su sucesor, Pío XII. Ambos callaron la boca por hechos por los que ahora Benedicto XVI interroga a su Dios (aprovecho para recomendar la visión de la película de Costa-Gavras "Amén", que trata precisamente la "especial" relación entre el Vaticano y la 2ªGuerra Mundial)

Saludos,

Ferre

5:22 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

mil veces la iglesia se ha consternado por lo de la inquisición, no lo van a estar diciendo a cada rato. Tu lo haces con tus errores? los dices a cada rato? Al papa si le sienta bien el blanco, debes de estar mal de tus ojos.

9:07 p. m.  
Blogger emejota said...

Ferre, no tenía ni idea de que Sta Rita fuera patrona de los funcionarios (no termino de ver una estampita encima de un ordenador de la oficina de Hacienda, la verdad). "A la cama no te irás sin saber una cosa más". Gracias por el dato ;)

Los Píos no piaron, no; no sé qué pensará al respecto el comentarista que tienes debajo pero me puedo hacer una idea. Mejor decir ni pío.

Un abrazo.

10:50 p. m.  
Blogger emejota said...

Si antes lo digo... Cito: "Cuando expones estos temas corres el riesgo de remover susceptibilidades aun cuando lejos de poner en duda la existencia de Dios lo que haces es ampliar la idea de Dios."

Para empezar, anónimo 3, hola, qué tal.

Para continuar, yo no hago otra cosa que hablar de mis infinitos errores, horrores y limitaciones: me extraña muchísimo que no lo hayas visto, debes estar mal de los ojos.

Para terminar, al papa le sentaría mejor que le llamaras Papa, con la mayúscula correspondiente, un poco de respeto, por favor; una cosa es ser intransigente con las ideas ajenas pero, por el amor de Dios, un poco de respeto al Santo Padre. Dónde vamos a llegar.

Coda: respecto al hábito, sigo pensando que el blanco no le sienta bien a alguien que tiene la mirada oscura pero, vamos, si te vas a quedar más tranquilo lo cambio, no me gustaría recibir un mordisco.

Vuelve cuando quieras, de blanco o de negro. Un abrazo.

10:58 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Para Anónimo 3.

Seguramente ni Emejota ni nadie de los de aquí se consterna y reconoce sus errores "a cada rato".

Pero tampoco han matado a nadie, y mucho menos con el asqueroso y deplorable pretexto de hacerlo "en nombre de Dios".

Por mí lo debería hacer cada día los primeros minutos antes de hablar desde aquel ridiculo balcón.

Anónimo 1.

Un abrazo a todos.

3:04 a. m.  
Anonymous Saray said...

Al anónimo: Si el hombre no es capaz de entender al propio hombre, ¿como entender el punto de vista de Dios?
Esta claro que la venganza no aporta nada bueno.
La venganza es satisfacción personal,
la justicia es armonía.

Saludos.uyo

5:36 a. m.  
Anonymous V said...

A Saray:
Permíteme que haga un añadido a tu observación sobre la venganza.

La venganza es un acto para volver a instaurar un equilibrio q ha sido vulnerado previamente.
Principio de acción y reacción, ley de vida.

La Venganza es un castigo a la vulneración de ese equilibrio que se aplica a cualquiera de sus formas.

Qué es sinó la cárcel para un criminal ? Un castigo (Venganza)por sus actos y ejecutada por el pueblo.

Qué es sinó el castigo a un estudiante por no estudiar ? Por copiarse ? etc ? El castigo (Idem) sobre él para que aprenda a no seguir así.

La diferencia es que cuando este CASTIGO no es amparado por la ley, Dios, etc, es cuando pasa a denominarse VENGANZA.

La Venganza (Castigo) busca la vuelta a una Justicia, que efectivamente es la armonía ideal.

Que aporta satisfacción personal no hay duda.
Cuando el Juez hace justicia y castiga a un maltratador, ladrón, etc no hay duda que esto aporta una satisfacción personal a la parte vulnerada, la que castiga, la que venga. La que busca instaurar ese equilibrio.

Resumiendo .. La Venganza sí que aporta algo bueno. Aporta JUSTICIA.

Un saludo a tod@s.

V.

3:06 p. m.  
Blogger emejota said...

(interrumpo este interesante debate sin ánimo de frivolizar, pero es inevitable acordarse (y recomendar siempre) la lectura de "El conde de Montecristo", verdadero tratado acerca de la venganza por cuenta propia en grado superlativo como reparadora de una injusticia mayúscula, y todo ello con resonancias morales)

Un saludo

3:14 p. m.  
Anonymous V said...

Apuntado queda.
Gracias.

V.

5:11 p. m.  
Anonymous Every said...

Deberíamos leerlo o ver la palicula, si no lo hemos echo ya ... ¿verdad V?

Besos:

Every.

3:23 a. m.  

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