01 septiembre 2006

Padre

Kevin Arnold ha sido padre.
La noticia saltó a la prensa y fue toda una sorpresa aunque ya nos lo avisó él mismo al final del episodio 115: que de mayor se casaría y tendría un hijo. Lo que no sabíamos es que sería niño, que se llamaría Oliver y que nacería el 5 de Agosto de 2006. También nos dijo que, para entonces, Winnie Cooper sólo sería un recuerdo dulce fijado para siempre en aquellos maravillosos años de la infancia. Vamos, que se iba a casar con otra. Cuando lo anunció se nos encogió un poco el corazón, la verdad, después de haber asistido a 115 ternuras, besos y afectos, encuentros y desencuentros. Luego hubo un fundido en negro y apareció en los créditos, por última vez, la tarjeta de visita del mago: Bob Brush, producción ejecutiva, y entonces se nos escapó un suspiro. Ay. Ahora Kevin Arnold ha sido padre. Aquel chaval que soportaba largos primeros planos subrayando asombrosamente con el rostro las emociones que dictaba la voz en off ya tiene 30 años y ha hecho muchas cosas desde aquel episodio 115. Se licenció en la Universidad de Stanford, se casó con su amor de la niñez, Jennifer Stone y cuando hizo sus pinitos tras la cámara invitó a la verdadera Winnie Cooper, Danica McKellar, para que apareciera fugazmente en un episodio de la igualmente fugaz sit-com "Working". Eso también nos lo había advertido: que Winnie Cooper y él no se casarían pero que tan amigos de por vida.

Cómo pasa el tiempo: este post es una voz en off que recuerda aquellos maravillosos años en los que nos emocionábamos viendo "Aquellos maravillosos años". Del episodio piloto va a hacer pronto la friolera de 20 años y yo recuerdo perfectamente su primer visionado, muchas veces después revivido, con esa preciosa fotografía que captaba a la perfección la atmósfera de un verano de finales de los 60 en la cocina de una familia de clase media. A partir de ahí vendrían los monosílabos gruñones de Jack Arnold, la confortable presencia de Norma Arnold, y Karen, Wayne, los Bosques de Harper, Joe Cocker, Paul Pfeiffer, el señor Collins (implacable e inolvidable profesor de matemáticas que se marchó a los sones de Linda Ronstadt, "Good bye, my friend"), la señorita White, Judy Collins, el coche familiar y así todo el rato.

Fred Savage ha tenido un hijo porque sigue siendo Kevin Arnold y ya avisó que eso iba a pasar. Luego pusieron unos anuncios.


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5 Comments:

Blogger Bart Collins said...

No puede ser verdad.
Oy... Ya me siento como un viejo.

3:01 a. m.  
Blogger Miguel Cane said...

Como dijo Joni Mitchell:
So the years spin by and now the boy is twenty
Though his dreams have lost some grandeur coming true
Therell be new dreams, maybe better dreams and plenty
Before the last revolving year is through
And the seasons they go round and round
And the painted ponies go up and down
Were captive on the carousel of time
We cant return, we can only look behind
From where we came
And go round and round and round
In the circle game


Puedes imaginártelo en voz de Miss Judy Collins.

Así que el chico ya tiene 30 y un hijo.

Lo celebro.

¿Qué tal todo?

Un abrazo trasatlántico de M

7:11 a. m.  
Blogger emejota said...

Hola Bart, qué sorpresa!

Me temo que sí puede ser verdad... aunque yo me sentí como tú.

Tenemos que vernos un día para comprarle algo al bebé :)

Un abrazo.

12:27 a. m.  
Blogger emejota said...

Hola Miguel:

Puedo imaginármelo perfectamente en la maravillosa voz de Judy Collins...

Sí, el chico ya tiene 30 y un hijo (te apuntas con Bart y conmigo para comprarle un regalito?) Y yo también lo celebro. Fred Savage dedicó parte de su infancia para regalarnos muchas cosas buenas encarnando a Kevin Arnold.

Aquí estoy con un dolorcillo en la garganta y unas décimas de fiebre. Algún virus he debido traerme en el bolsillo o cosas del aire acondicionado o... cosas de los rayos X!!! :)

Nada importante.

Un abrazo fuerte.

12:34 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola:

Buena nota. Una consulta: la versión de Good Bye My Friend, no es la de Karla Bonoff?

Saludos

2:36 a. m.  

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