Boda

José Saramago y Pilar del Río se han vuelto a casar. Es que una vez se casaron fuera y ahora se han casado dentro. Se casan pero no se cansan, dichosos ellos. Dicen que la ceremonia ha sido discreta y con pocos invitados, entra en lo posible que entre los mismos haya estado la mujer del médico, y quizá otro médico sin mujer pero con nombre sonoro, Ricardo Reis. Hay quien niega a Saramago su condición de escritor habiéndose subido previamente al sillón de la semántica, la semiótica y hasta de la estrambótica. Muy alto debe ser ese sillón para que desde allí no se alcance a distinguir bien las letras dispuestas en el papel o quizá es que con tanta retórica al servicio de la etiqueta a algunos se les olvida que literatura es cuando las frases te utilizan como recipiente y desde allí respiran y laten y te viven y, al final, vuelves a ser tú pero ya no el mismo, un tú mejor y mayor, enriquecido por un sustento incombustible. Claro que lo que importa ahora es que Baltasar y Blimunda se encontraron, eso ya lo sabíamos pero por un momento hacemos como que no y aplaudimos a los novios. Las campanas repican con regocijo. Felicidades.
4 Comments:
Siempre un placer visitarte
sólo espero que sean felices y se quieran y se adoren y se abracen mucho como en la foto, pero siempre. felicidades.
creo que hacen todos los días y todo el rato eso mismo que dices, toni, y se nota, hasta nos alegramos como si fueran algo nuestro. Es bonito.
(muchas gracias, Erendira)
eterna juventud
Publicar un comentario
<< Home