Barbarita

Recibí el libro de Barbarita y cuando apenas lo había ojeado se lo pasé a una amiga, que es de letras, y la amiga se lo pasó a otra amiga, o quizá amigo, no importa porque tampoco sé si era de letras o no; lo que importa es que cuando fui al rescate del libro, el libro ya estaba en otras manos, y todos hablando primores del libro de Barbarita. Y todo era un poco surrealista porque se me empezaban a poner los dientes largos por un libro al que no había manera de asomarme y que, en realidad, me pertenecía. Era todo muy raro hasta hace un par de semanas que lo recuperé.
Por fin.
Y ahora que lo he terminado he podido reencontrarme con una manera de contar las cosas divertida, tierna, profunda, desenfadada y conmovedora (por separado y todo junto) que le hacen a uno alzar la ceja y sospechar todo el rato si estará leyendo a una escritora famosa bajo cuyo nombre se esconde una identidad secreta que un día empezó a escribir un blog en los ratos libres. Si no es así debería serlo, desde luego. Lo que sí sabemos, dicho con palabras que sólo han podido escribirse con una sonrisa en los labios, seguro, quién sabe si parecida a la que se le pone al lector, seguro, cuando las lee, es que Barbarita
"nació en enero de 1968 en una ciudad situada un poco al norte y un poco al este de España, donde bastantes años después se celebrarían unos Juegos Olímpicos a los que asistió como espectador Jack Nicholson, entre otros".Barbarita cuenta instantáneas de su vida en Barcelona, mostrando lo que hay, lo que sale (Barbarita sabe mostrar en cuatro trazos -tris, tras- quién habita detrás de las caras que dibuja) y también lo que pasa, lo que le pasa, lo que dicen y lo que hubo, y le busca las cosquillas a las frases unas veces y otras veces se refugia a la sombra de un párrafo que tiene lo menos dos adjetivos de oro. Según le de. También tiene esa capacidad envidiable de saber llevar el compás del punto y aparte, y de la frase breve y del comienzo brillante, como éste:
"Mi abuela, cuando falleció, ya era completamente sorda. Mi madre, por su parte, lleva treinta años escuchando sólo un pequeño fragmento de lo que se dice e imaginando todo lo demás".Barbarita tiene un libro hecho con un trozo de blog, ojos de niña traviesa que aún no ha perdido el asombro y algún que otro día nublado (sorbos espaciados de un té caliente). Y un cielo encendido de estrellas en un viaje de doce horas. Y Xavi durmiendo al principio de una página. Y la memoria de los pasos, que no se va porque ella no quiere. (Y la ausencia de un post que echamos de menos, mucho; los lectores también tenemos memoria)
Nota: las culpas por todo, aquí.
3 Comments:
Infinitas gracias, Emejota.
Durante más de dos meses, además de coleccionar muñecas, me entretuve sospechando que el libro no te había llegado nunca. Por descontado que las culpas se las adjudiqué todas a tu pobre y finalmente inocuo cartero. Me alegro mucho de haberme equivocado y todavía me alegro más de que el libro, a parte de ti, lo haya leído también tu amiga y los amigos de ésta aunque no sepamos exactamente a qué se dedican.
Un beso gigante y de nuevo gracias por el post. Es un verdadero lujo.
Coincido contigo en TODO. Soy la flamante compradora No. 1 del libro de Barbarita. Una delicia el libro, si. Pero haber leído el blog en tiempo real; no tiene precio. :D
Barbarita tiene razón. es difícil escribir un libro. pero mucho. te lo digo yo que lo estoy probando. y además de tener razón, me da envidia. y encima, ahora voy a tener que comprarlo para leerlo. jo.
y también gracias, emejota, por hacer que la encuentre en las páginas del firefox.
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