21 agosto 2007

Cierre

Llegó la hora del traslado. Este es el momento en el que uno echa un último vistazo desde la puerta al interior de la casa para ver si se ha dejado algo antes de cerrar con llave y siente un no sé qué que es variable en cada caso y casa y hasta según qué cosas se hayan vivido. Un no sé qué en este caso son quince meses de estancia y un montón de cosas. Pero montón montón. Eso está pasando ahora, un no sé qué. Tengo la sensación de que este lugar pasa a convertirse en algo parecido a la casa solitaria y remota que inventa Murakami en la memorable novela del carnero, donde están todas las cosas y el tiempo puede volver a conjugarse. Dejo la luz del porche encendida, tal y como está desde el primer post, y una tarjeta con la nueva dirección para las visitas que pasen por aquí. Por si les apetece encontrar algo de compañía. O hacerla.


1 Comments:

Blogger Jon said...

Wenassss, muchisimas gracias por pasarte por mi web y comentar jaja

Espero q te hayan gustadolas tiras y... como ves casi nadie me comenta asi q aer si con gente como tu me animo a hacer mas y mas tiras y llego a algo ^^

Gracias yyy pasalo bien!

12:20 a. m.  

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