26 marzo 2006

Cambio

Nos acaban de quitar una hora del reloj. Es un momento del año al que temo especialmente: me estresa. Llegas después de haber pasado la tarde con Javier y Mila en el jardín de su casa, sentados bajo los árboles que tienen las ramas llenas de bultitos que en cualquier momento estallarán en hojas nuevas; después de haber ido los tres al teatro para ver a Raquel haciendo de Virtu (recreación genial y sorprendente: de repente no era Raquel, pero era, qué efecto más curioso); después de haber vuelto a la casa del jardín de los árboles que tienen bultitos en las ramas para cenar y echarte unas risas (y como no te dejan ayudar a preparar a la ensalada te vas al piano y tocas una ensalada de tiempos de sonata de Mozart con aliño de allegro en Fa Mayor incluído); después de una sobremesa llena de risas de las confortables; en definitiva, después.

Y llegas a casa y te encuentras que te han quitado una hora y eso te estresa, coño, porque a mí me gusta mirar el reloj y ver que marca las 2 y 8 mientras escribo en el blog y hoy no puede ser porque no sé a quién no le ha dado la gana que así sea. Miras al reloj cuando son las 2 y 8 y resulta que pone las 3 y 8 y entonces ya es más tarde de lo deseado para ponerte a ver la peli pendiente, o leer un poco, o lo que sea. Y notas que el post lo estás escribiendo con prisa. No me gusta nada esto del cambio al horario de verano. Pero que nada. Te quitan tiempo y ni siquiera te preguntan si te importa. Pues sí, me importa muchísimo: de repente me ha estresado la noche, para empezar. Windows ha cambiado su hora pero yo he decidido no cambiar la mía hasta mañana. Ahora no son las 3 y 8: son las 2 y 8 en punto y punto. Me van a decir a mí la hora que tiene ser. Además, desde que lo he decidido noto que escribo más tranquilo, incluso más despacio, incluso he experimentado cierto alivio. Y aún voy a tener tiempo de ver el final de la peli que dejé ayer a medias sin agobios. Yo es que a partir de las tres y cuarto me empiezo a sentir culpable, como si alguien me fuera a reñir, no sé cómo decirte. En fin, lo dejo aquí para no perder más tiempo.


4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿Perder el tiempo?

1:34 p. m.  
Blogger emejota said...

Sí, ayer se nos perdió una hora, ni más ni menos. Luego te sale a devolver cuando es el cambio horario de invierno, como si fuera la declaración de la renta, pero ya no es lo mismo.

6:05 p. m.  
Blogger Rachel said...

pssss.... que sí que era yo todo el rato. Lo que pasa es que estaba camuflada bajo unos cuadros amarillos.
Gracias

9:38 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Claro, lo mismo no es. Donde va a parar...

10:45 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home