04 noviembre 2006

Nocturno



F. Chopin: Nocturno Op. 27, Nº2.
Lang Lang, piano.
Concierto de debut en el Carnegie Hall de Nueva York.
7 de Noviembre de 2003.

A Lang Lang, la noche de su debut, le acompañó el ángel. En algunos instantes, como en la recreación sonora del espacio íntimo y secreto del poeta que es este Nocturno (murmullo y arrullo silente y sedante), absolutamente. Después no podemos saber quién perdió a quién o si están de vacaciones una temporada. Pero seamos optimistas.


4 Comments:

Blogger bydiox said...

El viento me trajo a estos lares...

Y la música me obliga a dejarte un comentario. No conocía al pianista ni la canción, pero sin duda transmite que es algo fundamental en estos tiempos que corren.


Saludos... desde el otro lado

2:18 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

GRACIAS por estos minutos de paz.con esta musíca,hay tanto ruido dentro de mi cabeza.GRACIAS

6:36 p. m.  
Blogger emejota said...

Es que nos persigue la prisa, anónimo. No sabemos la razón de esa prisa ni qué es lo que nos está esperando para caminar deprisa, comer rápido, etc. Hasta la música la escuchamos rápido. Por eso, adentrarnos en un paréntesis tan largo (y tan corto a la vez) como el que nos brinda Lang tiene mucho de bálsamo y de rareza...

Un abrazo.

11:37 p. m.  
Blogger emejota said...

Hola bydiox, bienvenido.

Transmite, sin duda. Hay músicas que resbalan por la piel y otras que la atraviesan y calan hondo. Y quedan. Como ésta.

Un abrazo al otro lado.

11:40 p. m.  

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